Sweet melodías. Melo-día #6. Curry Lounge.

sweet melodias copie

Hoy sale algo salado, de los territorios lejanos de Tailandia. Nunca he ido a explorar el continente asiático, pero sí me gusta mucho gran mayoría de su cocina. Particularmente los curry que hacen los tailandeses, porque tiene sabores, colores, olores increíbles, ¡y porque pica bastante! La receta de hoy sera un curry muy básico y poco condimentado, pero sepan que pueden aumentar las dosis como quieran.

Primero, uno de los ingredientes clave es la pasta de curry. Es una pastita de la maravillosa mezcla de especias, concentrada y embalada. La pueden encontrar en casi todos los barrios asiáticos, góndolas del mundo o por supuesto, si están en Asia, ¡en cualquier lugar (me imagino)! Es algo parecido a la foto siguiente:

https://i2.wp.com/produit.bienmanger.com/10905-0w0h0_Mae_Anong_Pate_Curry_Verte_Thaie.jpg

Bien. Existen (o, conozco) tres tipos de pastas: la verde, la roja y la amarilla. Como los semáforos. Pero la comparación se termina aquí, porque la « fuerza » es diferente. El curry verde es el mas bélico de todos, el General picante. Se suele comer con carnes blancas (pollo) o pato, o carnes rojas también. El rojo es el intermedio; es picante pero no tanto como para asustar al regimiento entero. Acompaña muy bien los pescados y mariscos (ay, camarones), agregándole la salsa de pescado (fish sauce) o la salsa de ostras (oyster sauce). Y finalmente, el amarillo es el mas cercano al curry que la mayoría conocemos, el de la India. Soldadito suave, se puede cocinar con cualquier alimento, aunque las verduras sean mas recomendadas con éste. Y es lo que haremos hoy: ¡un curry amarillo con leche de coco!

Primero, picar cebollas vergonzosas y dientes de ajito cansadito. En una sartén honda, o mejor, un Wok, calentar aceite y rehogar (o sofreir) la mezcla. Cuando toda esta gente linda la pasó mas que bien y se empapo de grasa y de calor, agregar una cucharadita (o mas si son valientes) de pasta de curry amarillo. Y mezclar bien, diluir totalmente la pasta como si estuvieran haciendo pichi en el mar. Pueden añadir una cuchara mas de aceite o o un poco de manteca para facilitar el proceso. Vale aclarar que si no tienen pasta de curry, lo pueden hacer con el común, o con la mezcla de especias que se les ocurra. ¡Pongan creatividad e inspiración en la sartén!

Ahora, solo tienen que agregar verduras. Pimientos verde, rojo, amarillo, calabacín (zucchini o zapallito largo como se dice en Argentina), zanahoria, repollo, berenjena, zapallo, maíz… La idea es organizar una gran fiesta de verduras, cocinar y saltear todo con el curry, un poco de sal y pimienta a gusto. Bailaran los colores, cantaran las texturas, ¿se darán la mano los pimientos? ¿La zanahoria acariciará el repollo? Cuando se hayan parcialmente cocinado las verduras-fiesteras, agreguen el toque de suavidad, el beso final, la sensación de algodón: la leche de coco. Una lata (400mL) debería ser suficiente para 4 personas. Tengan cuidado: ¡todas las verduras no se cocinan a la misma velocidad! El zapallito largo se suele añadir al final, y la zanahoria bien tempranito.

Dejen el coco sumarse a la fiesta, hacerles cosquillas a las cucurbitáceas y otras plantitas, y mientras tanto, hacer un arroz (con cebolla de verdeo queda riquísimo). Cuando las verduras estén cocinadas, solo les falta hacer una cosa: disfrutar! Tomar el tiempo de comer, sin apuro, cerrando los ojos, saboreando la textura de la mezcla (tiene mucha leche? poca? Es picante?), los colores en su plato, el humo que rellena sus narices. Si esta muy picante, pueden rebajar con leche de coco. Si no tienen leche de coco, ¡con crema de leche también se puede cocinar! Les dejo una foto de uno que hice hace poco: era un curry rojo de calamar con verduras (zucchini y zanahoria).

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 Y para acompañar este plato, que los oidos no se sientan celosos de los otros sentidos que se van a deleitar, los dejo con Limousine, un grupo de jazz francés que incursiona mucho en todo, rock, electrónica, pop, folk… El disco Siam Roads se pensó e hizo cuando Limousine viajó a Tailandia. Allí, descubrieron el Mor Lam, algo como un blues asiático cerca del estado de trance. Tengan cuidado, Mekong es una sesión de hipnosis gratuita! ¡Bon appétit y buena escucha!

Limousine – Sad Sun

Limousine – Mekong

 

 

 

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Une réflexion sur “Sweet melodías. Melo-día #6. Curry Lounge.

  1. ¡Abdeeel! Me encantan las sweet melodías y las sweet bocotas a punto de comerse un curry!! Acá en mi casa checa… se ríen porque dicen que como como 5 checos juntos… chiquita, pero… hambrienta la maga jajajaja

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