Veo Veo. Cuando la necedad es necesidad.

Este año, he llegado a pensar que soy mala persona. Siempre me pareció ser bueno, o tratar de serlo. Ayudar, sonreír, tener o encontrar palabras de aliento, de consuelo. Sin embargo he tenido malos pensamientos. Todo empezó a raíz del baile. Hace un tiempito que tomo clases de salsa, y cada vez mas llego a pensar « ¿cuando dejaremos de bailar con el espejo? ». Por eso hoy, veo veo un lugar, un momento donde se danzará con el corazón (o el alma, o los pies, o la esencia de cada uno). Donde no regirán mucho la técnica, los trucos, donde no se ocultarán los dos elementos que tenemos que considerar: la música, y la pareja de baile. Donde nos podremos liberar a través del baile, sin vaciarnos de la bronca llenándola con ego. Donde la estética no será tan importante que se habrá impuesto como imprescindible.

He dejado de expresar estos pensamientos, para no ser catalogado como malo. Tengo amigos y conocidos que viven del baile, y que por supuesto apuntan a ser artistas reconocidos, que es un sueño maravilloso. Pero en el océano de las figuras, las tormentas de los pasos, trucos y huracanes de giros, naufragué con mi pequeña barcaza: sigo esperando que cerremos los ojos, que nos abracemos y sigamos la cadencia. ¿Seré malo por no aherir a la norma?

De la misma forma que no quiero ser bailarín, sino bailador, no tengo intención de ser escritor, sino escribidor. Y tampoco deseo ser futbolista, solo me interesa patear la pelota. Por estas razones (y un montón mas) llegué a pensar que era malo. Pero Silvio Rodríguez me indicó cual era la palabra adecuada, en el momento adecuado. Es sinónima de idiota, tonto, imprudente, ignorante… Las letras de Rodríguez hablan mejor que el diccionario:

Silvio Rodríguez – El necio

Para no hacer de mi ícono pedazos,
para salvarme entre únicos e impares,
para cederme un lugar en su parnaso,
para darme un rinconcito en sus altares.
Me vienen a convidar a arrepentirme,
me vienen a convidar a que no pierda,
mi vienen a convidar a indefinirme,
me vienen a convidar a tanta mierda.

yo no se lo que es el destino,
caminando fui lo que fui.
allá dios, que será divino.
yo me muero como viví,
yo me muero como viví.

 En realidad, me llegaron sus palabras primero por la banda Elemí, de Buenos Aires. Porque los tambores me llaman más que la guitarra.

 Elemí – El necio

 caminando

Así mezclé un veo veo atrasadísimo (julio o junio) donde había que inspirarse de una imagen (ver mas arriba) con el veo veo « balance » de diciembre. ¡Hasta el 2015!

¿Qué es el veo, veo?
Es un juego que jugamos muchas veces cuando éramos chiquitos. Y ahora queremos seguir jugándolo. Es una excusa para conocer lugares de la mano de otros viajeros, contarnos historias, viajar aunque no tengamos  la oportunidad de hacerlo, conocer otros viajeros que andan dando vueltas por el mundo. ¿Querés jugar? ¡Veo veo! ¿Qué ves?

Si quieres  participar del desafío puedes enterarte un poco mas aquí.

Pueden leer más Veo Veo en los siguientes links:
Caminando por el globo, Rumbeando por ahí, Entre Lugas, Paper-Versos, Sweet Virginia, Facundo en el mundo, The irish luck, Titin round the world, Caminomundos, LatinAmericando, Mi vida en una mochila , Cruzar la puerta, Dale viaja, Las mil y una millas, The indie trendy, Con los pies por la tierra, Mi vida un libro

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